'Territory': vaqueros, traiciones... y Anna Torv


No he visto Yellowstone. Así que, aunque quisiera, no puedo hacer comparaciones. 

Mi crítica se limita a lo que he visto, sin pretender ser objetiva. Y la razón principal de esa falta de objetividad —lo confieso— se llama Anna Torv. Desde que la conocí en Fringe, me ha llevado de viaje por Mindhunter, Secret City, The Newsreader, The Last of Us y ahora hasta este rincón del outback australiano. En cada parada me ha divertido, y esta no ha sido una excepción.

Anna Torv, como siempre, no defrauda. Emily Lawson, su personaje, es potente, contradictorio y ambiguo. A su lado, su marido Colin Lawson (Michael Dorman) es un alcohólico con un punto patético en vías de redención. Robert Taylor está impecable como un patriarca, bastante psicópata, que busca un heredero digno. Sandra Kirby (Sara Wiseman) brilla como una especie de tiburón impetuoso. Y el elenco coral suma, sigue... y cumple con interpretaciones llenas de matices que sostienen el conjunto.

La historia está bien construida y es bastante consistente, con una crítica directa a la condición humana y a la miseria moral en todas sus formas. No falta de nada: egoísmo, violencia, traiciones... Los giros de guion y las tramas están bien trabajados, aunque a veces rozan lo telenovelesco. 

La factura visual y la fotografía son bellísimas, con paisajes y planos espectaculares que aportan un plus importante a la narrativa, igual que su banda sonora. En general, la sensación es positiva y cumple lo que promete… e incluso da un poco más. No sé si copia o no a Yellowstone, pero a mí me ha parecido una buena serie. 

Una pena que se cancelara tras la primera temporada. La historia no merecía acabar desparramada por el suelo del outback narrativo y, aunque ha dejado más tramas abiertas que bolsas marsupiales en época de cría (cliffhanger incluido) al menos he disfrutado del viaje mientras duró.

Comentaris

Entrades populars