Black Mirror: Eulogy (Réquiem Virtual)
“Eulogy” se despoja de artificios y centra su fuerza en la carga emocional individual. Con una puesta en escena sobria, explora la memoria y la nostalgia sin estridencias y con un aire minimalista poco habitual en la serie.
Una IA evoca a un ser querido perdido, aportando calidez y toques de humor donde uno esperaría frialdad... y Paul Giamatti brilla con una interpretación íntima y matizada, capaz de sostener la historia.
Un gran Black Mirror muy poco Black Mirror y está bien que sea así... La atmósfera se tiñe de melancolía y los recuerdos emergen entre suaves destellos oníricos, recordándonos la belleza y el peso de lo que dejamos atrás... y también un ejemplo de la versatilidad de su universo, que demuestra que también puede conmovernos en lo más hondo.
Como dice el maestro Sabina ¿Cómo huir cuando no quedan islas para naufragar? Al lugar donde fuiste feliz no debieras tratar de volver... o tal vez, si te dan la oportunidad y lo pide el cuerpo, tampoco es mala idea.
Mi nota: B+



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