'MICHAEL… ARE YOU OKAY?'
‘Michael’ —más que un biopic— es una invocación sin güija y un relato que, sin entrar en spoilers, llega hasta donde llega —o hasta donde le han dejado—. Tiene su punto de justicia poética que el Michael que revolucionó el videoclip con el lenguaje del cine ahora reciba un biopic que dialoga con ese mismo código. Antoine Fuqua ('Training Day', 'The Equalizer'), curtido en la potencia visual de los 90, conoce bien el terreno del videoclip musical y se nota. Mantiene un pulso coherente y ofrece lo que puedes esperar sin arriesgar: puro impacto sensorial. Fuqua ha rodado una sesión de espiritismo de alto presupuesto donde Jaafar Jackson no actúa: se deja poseer. No sé si es por lo espiritual, lo genético (es hijo de Jermaine Jackson) o ambas cosas, pero queda claro que va más allá del recurrente ejercicio de nostalgia previsible. La cámara persigue a Michael intentando capturar la contradicción entre el niño roto de Neverland y el fenómeno de masas que electrizaba estadios...









