Supertrauma
Esta Supergirl no ha crecido con la tarta de manzana de los Kent, sino en un pedazo de roca muy jodido viendo morir a su gente. Nos prometen una versión "dura", una heroína con el alma rota y tantos traumas que harían parecer a Batman un optimista patológico. Pero esto es Hollywood, hay cien millones en juego y nadie gasta ese presupuesto para hacer cine de autor existencialista. Es lo que puedes esperar: un artefacto comercial calculado. La capa de su traje se rehizo reciclando material de la capa original de 1978, el Superman de Christopher Reeve, aunque aquí acaba cualquier parecido. Han metido en la coctelera el tono sombrío del Snyderverse (pero sin los filtros grises depresivos), mucho de aventura espacial canalla con un punto Mad Max, un toque de rebeldía gamberra y el manual de "mujer fuerte en mundo hostil". A partir del cómic 'Supergirl: Woman of Tomorrow', reconfigurado aquí como aventura espacial cinematográfica, la Kara Zor-El de Alcock se pone ...








