POR UN PISO MATO
Ha llovido desde «Smoking Club (129 normas)», la “fumada” ópera prima de Alberto Utrera en 2017. Después llegó «Desmontando a Lucía» (2024), apuntando cosas interesantes en un thriller con tintes de comedia negra protagonizado por Susana Abaitua junto a Hugo Silva. Al año siguiente, con «Uno Equis Dos» (2025) volvió a dejar la quiniela a medias. Ahora vuelve a tirar de Susana Abaitua, se trae a Maxi Iglesias y se planta como director y guionista con «Nuda Propiedad». La premisa es el pan nuestro de cada día: vivienda, especulación, precariedad y olvidarse de los códigos morales cuando aparece un piso de por medio. Porque una cosa es la necesidad social y otra el negocio. Ahí la película encuentra su mejor filón. El inmueble se convierte en campo de batalla y la dirección lo aprovecha bastante bien para montar el enredo, generar tensión y sacar situaciones disparatadas. Susana Abaitua y Maxi Iglesias en modo pareja desquiciada funcionan y se lo pasan bien —y si ellos disfrutan, tú tamb...









