ODÍN ES DIOS
David Ayer y Brad Pitt se juntan otra vez y de ‘Corazones de acero’ pasamos a ‘En el corazón de la bestia’. La cardiología sigue en el título, pero nos han cambiado la testosterona patriotera y la estopa por un viaje a Alaska —a pasar un frío de tres pares— en forma de una buddy movie de supervivencia con su punto dramático de dos colegas, uno humano y otro cánido. Y lo que molan: el humano Brad con su corte de pelo militar, su barba, su tatu en el cuello… y el perro Odín, que tiene nombre de dios y es el puto amo. 'En el corazón de la bestia' casi se aguanta con dos cosas: la cara de gravedad y sufrimiento —pero siempre guapo, el jodido— de Brad Pitt y Odín, que no es IA, es, insisto, el puto amo de la peli. El perro actor se llama Uber y tiene más tablas que muchos actores humanos. La química entre el bicho y Brad traspasa… y si no se te encoge el corazoncito viendo cómo cuidan el uno del otro, desahuciados en la naturaleza hostil, es que estás muerto por dentro o también suf...









