TEATRO CON PALOMITAS Y MÁS BARATO


El verdadero peligro no está en los acertijos, morir ahogado dentro de un acuario o de cualquier otra forma... sino en tener que aguantar a según quién. 'Escape Room 2' viene del teatro y se nota, sobre todo en unos diálogos que llevan buena parte del peso de la función. La diferencia es que ahora hay más espacio para jugar con los escenarios y darle otra dimensión.

Lo que importa sigue siendo la mala baba. Porque los candados se pueden abrir, pero las bocas de algunos casi mejor no. Secretos, reproches, egos y mucho cuñadismo, pero de eso va: una reunión de coleguis con líos de pareja y cuentas pendientes que da juego y se aplica en aquello de que la confianza está muy bien hasta que alguien empieza a decir lo que piensa de verdad y la caga (o lo contrario).

El reparto conoce los tiempos de la comedia y eso se nota. Cuando una obra lleva tantas funciones a sus espaldas, los mecanismos se mueven solos. El cine le da otro envoltorio —se supone— pero la esencia sigue siendo teatral: unos cuantos personajes, una situación límite y la certeza de que siempre hay alguien dispuesto a liarla.

Cumple como una especie de remake de la obra de teatro. Entretenida sin más, que ya es bastante. Aunque te puedas quedar con la duda de que, para descubrir quién es el gilipollas del grupo, quizá tampoco hacía falta gastarse dinero en una entrada. Pero puedes asumir el riesgo y, si no, siempre quedará el streaming, las palomitas de microondas... y tampoco está mal.

Comentaris

Entrades populars